Ilustración de Ana
Ana, la guardiana del Queguay

Usa flequillo desde que se conoce, para cuidar el poder de su tercer ojo. Su abuela Adelaida era curandera. Su madre heredó el don y ella, dice, “siempre era la que estaba ahí, curaba a alguien y yo estaba ahí mirando. Me encanta ayudar a la gente”.

Se considera hija del Río Queguay, a poco de Guichón, en el departamento de Paysandú. Hace 40 años que vive por esa zona y 20 que trabaja a orillas del río.

Gestiona Medicinas del Queguay, una farmacia de yuyos detrás del recién inaugurado Centro de Visitantes del Sistema Nacional de Áreas Protegidas.

Conoce más de 70 tipos diferentes de hierbas y yuyos. Se capacitó en propiedades de plantas, reconocimiento, recolección y secado. Etiqueta prolijamente sus bolsas, prepara cremas y pomadas que recorren por encomienda todo el Uruguay.

Le alcanza una foto por WhatsApp para curar un mal de ojo de un bebé. Al amparo del monte teje simpatías que hacen pequeños milagros. Mientras pide permiso a un Sarandí para tomar una pequeña rama, recuerda que el río “nos cubre, nos cura, nos alimenta… solo tenemos que estar atentos a ese llamado”, advierte.

Emilia Díaz, Guardianas
Ilustraciones: Claudia Prezioso
Cámara: Carla Colman, Mery Slinger, Mariana Muslera
Edición: Sthefani Viñoly y Virginia Plottier
Post producción de sonido: Fabricio Giordano
Accesibilidad: Cosabuena
Producción General: Emilia Diaz Arévalo

Empresas que apoyaron el proyecto FIC:
CHEWEL S.A.
DILERIN S.A.
OLTIN S.A.
TIVOPLEN S.A.
HOLOPHARMA LTDA

¿QUIÉNES SON?

Guardianas es la crónica de nuestro encuentro con mujeres que atesoran sabidurías variadas en Uruguay.

La escritura es producto de mi viaje por el territorio nacional con Carla Colman, Mariana Muslera, Mery Slinger y Veralucía Martínez. Recorrimos ocho departamentos entre 2018 y 2019 buscando mujeres que compartieran sus saberes específicos con sus comunidades de referencia.

Escogimos mujeres porque preferimos rescatar narrativas femeninas en torno a la sanación o a la búsqueda de un bienestar social y comunitario.

¡Claro que hay guardianes también! Pero ese será otro libro.

Preferimos encontrarnos con aquellas mujeres que practican estos saberes hace más de veinte años y quedaron muchas afuera. Quizás tú seas uno/a de ellos/as.

Ojalá este libro, y estas imágenes, enciendan tu memoria y la de tu círculo de humanes, plantas, animales y otras yerbas. ¡Salú!